| En
primer lugar disculpad el retraso del consejo de este mes; he pensado
que sería interesante repasar unos aspectos del comportamiento
y ubicación en el campo de tiro y en la cancha, que si bien
casi todos hemos oído y comprobado, a menudo se nos olvidan.
Son pequeños detalles a los que no se suele dar demasiada
importancia y que aparentemente no son definitivos para nuestros
resultados pero os aseguro que sin tenerlos en cuenta difícilmente
conseguiremos grandes éxitos.
1º
Lo
primero que hay que hacer, al llegar a un campo desconocido, es
dar una vuelta y familiarizarnos con el. Hemos de encontrar un lugar
cómodo, lo más aislado posible de la concurrencia
y de las canchas, un lugar con una temperatura agradable. Una vez
localizado este paraíso (no es nada fácil) instalaremos
en el nuestro, digamos, cuartel general y trasladaremos allí
todo lo que necesitamos para tirar, incluyendo toda la munición
que vayamos a utilizar ese día.
No nos debe preocupar que este lugar esté algo retirado de
las canchas, los paseos para controlar nuestra hora de tiro nos
vendrán bien para estirar las piernas, eso sí solo
iremos a controlar y volveremos inmediatamente para evitar encontrarnos
con alguien que “desinteresadamente” nos haga comentarios
sobre lo difícil que está tal o cual cancha, del plato
aquel tan malo o de lo mal que se ven, y como no, de lo bien que
vamos en la clasificación, “nunca con ánimo
de perjudicar” más que nada para que no se nos olvide.
Tal como se describe el lugar ideal, os daréis cuenta de
que el BAR no lo es.
2º
Como
decíamos hay que evitar esos encuentros con cierto personal
pero si observamos a muchos tiradores les encanta pulular por todo
el campo de tiro, y claro no lo consiguen. Lo que sí consiguen
es una fatiga innecesaria, que más bien temprano que tarde,
pasa factura. Luego vienen aquellos comentarios tan frecuentes tales
como, estoy hecho polvo, parece que me hayan dado una paliza, solo
he tirado 3 series pero estoy planchado, etc.
Hay que tener en cuenta que los campos de tiro cada vez tienen más
canchas y por consiguiente aumentan las distancias, y no digamos
si además las canchas están situadas en desnivel.
3º
Hay
otros a los que les encanta controlar las pizarras. Son tiradores
calculadora, esto es fantástico para llenar la cabeza de
números y ayudar a aumentar nuestras distracciones, si hago
tanto y el otro cuanto y aquel aquello, gano, pero ahora he hecho
un cero y si aquel no lo hace o el otro no hace tal resultado entonces,
entonces perderé. Total ¿para qué tenemos que
ir a ver la pizarra? Nuestros esfuerzos solo deben estar concentrados
en romper ese plato. Luego, cuando acabe la competición ya
veremos la clasificación y si entramos en el play-off o no.
Podría ser aconsejable visitar la pizarra cuando nos encontremos
que nuestras puntuaciones son bajas pero no sabemos que tal van
los demás competidores. Así, a lo mejor, podemos constatar
que no son inalcanzables y que haciendo un esfuerzo les podemos
pillar, darnos moral.
Si os encontráis en ese cuartel general del que hemos hablado
antes, con más compañeros, no habléis de tiro
y mucho menos de resultado, escuchad música o hablad de otros
temas, que los hay, aunque a veces no lo parezca.
4º
Una
vez en la cancha de tiro, pensar que no se puede acudir justo antes
de empezar nuestra serie, por lo menos hay que llegar cuando falten
entre 12 y 15 platos para terminar la serie anterior y mucho mejor
si 2 o 3 escuadras antes ya hemos visto los platos el fondo, la
luz, etc. para ya tener todo decidido, incluso el color del cristal
de las gafas que vamos a utilizar.
5º
Consejo
práctico en la cancha: no carguéis nunca la escopeta
por lo menos hasta que estéis situados en el puesto de tiro,
no solo porque así lo dice el reglamento sino para evitar
el recalentamiento de la escopeta. En verano habría, incluso,
que esperar un poco más, por ejemplo introducir los cartuchos
cuando falten dos tiradores para que llegue nuestro turno. Todos
habréis sufrido las reverberaciones de los cañones,
pues con estas indicaciones las evitaréis en gran medida,
además reduciréis el tiempo de tensión que
se nos produce entre plato y plato. Para evitar estas tensiones
también es aconsejable mantener el dedo fuera del gatillo
durante la espera.
6º
La
herramienta más importante de nuestro cuerpo, para el tiro
al plato, es la vista, pues bien intentemos no fatigarla en exceso.
Mirar continuamente al suelo mientras esperamos nuestro turno de
tiro produce una acomodación de nuestra vista a la luz que
encuentra en ese lugar, que suele ser más baja que la de
enfrente. Pensar que la acomodación al cambio de luz no es
instantánea ( fijaros en la cantidad de ceros que se producen
en una escuadra cuando hay un cambio de luz por el paso de una nube),
es mucho mejor la mirada hacia delante, dispersa, no mirando como
rompen o fallan los platos los de más componentes de la escuadra,
sencillamente mirando hacia delante al fondo, cuando falten un par
de tiradores ya la llevaremos a la salida, evitaremos así
dilataciones y contracciones bruscas de nuestra retina.
HASTA EL PROXIMO CONSEJO. Si tenéis
interés en que se trate algún tema en especial indicarlo
en el foro o a través de un mail, mientras tanto seguiremos
el programa previsto. También se admiten preguntas de cosas
que no os hayan quedado suficientemente claras.
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