El
pasado mes de septiembre hablamos sobre los pesos de la escopeta
y este mes lo dedicaremos al equilibrio, que en el fondo es el resultado
del respeto escrupuloso de la ubicación de dichos pesos.
EXCESIVO
PESO EN EL CAÑÓN
Este
extremo convierte la escopeta en lo que llamamos escopeta cabezona,
o sea una escopeta que apoyada sobre el fiel (enganche de la báscula
y los cañones) tenderá a inclinarse hacia los cañones,
y en ocasiones, si está muy descompensada, podría
caerse al suelo si no la sujetáramos por la culata.
Será una escopeta que costará mucho de mover y nos
dificultará la rápida llegada al plato, por lo que,
en los platos altos y en los angulados aún lo sufriremos
más.
CULATA
DEMASIADO LIGERA
En el caso de
que la culata sea excesivamente ligera puede llegar a producir el
mismo efecto que hemos comentado de los cañones demasiado
pesados, aunque es menos habitual, hay que prestar atención
a esta circunstancia.
CAÑÓN
DEMASIADO LIGERO
En
este caso sucede lo contrario del caso del cañón excesivamente
pesado, será una escopeta que caerá excesivamente
hacia la culata levantando mucho la punta del cañón.
Será una escopeta de una excesiva velocidad y que nos producirá
tiros altos y además puede hacernos daño en la cara,
(esta escopeta pega).
CULATA DEMASIADO PESADA
En
el caso de que la culata sea excesivamente pesada puede llegar a
producir el mismo efecto que hemos comentado de los cañones
demasiado ligeros.
Actualmente ésto sucede más frecuentemente debido
a los famosos SUBE Y BAJA ya que aumentan el peso de la culata unos
300 grs. apróx. y claro está que es imposible compensar
este peso aumentando el peso de los cañones pues pasaríamos,
de mucho, los 4Kgs. de peso total de nuestra escopeta.
¿CÓMO DEBE SER EL EQUILÍBRIO DE LA ESCOPETA?
Después
de lo expuesto se podría llegar a la conclusión que
puesta en el fiel quedara totalmente horizontal al suelo, pero,
teniendo en cuenta que el plato, aunque sea bajo, siempre sube respecto
a nosotros, deberemos buscar un equilibrio de la escopeta en el
que la tendencia sea a levantar, ligeramente, la punta del cañón;
obtendremos así una escopeta rápida pero no demasiado
y cómoda al mismo tiempo, no nos pegará.