|
Siguiendo
con el despiece de la escopeta de competición, entraremos,
este mes, en la parte de acero que lanza los perdigones, los cañones.
En un consejo anterior tratamos de los pesos de los cañones
pero este mes viajaremos al interior de esta parte tan importante
de la escopeta. Partiendo de la utilización de una munición
de calidad, unos cañones adecuados serán los encargados
de optimizar el disparo para romper el plato con la máxima
fiabilidad.
El cañón está dividido en cuatro partes, la
cámara, la recámara, el ánima y el choke. La
cámara y el ánima participan insignificantemente en
el desarrollo del disparo aunque, obviamente, son imprescindibles.
Ocupémonos de la que realmente influyen en nuestro disparo,
la recámara y el choke.
¿Cómo debe ser la recámara?
Hasta hace relativamente poco tiempo se empleaban recámaras
de 18,3mm. o hasta de 18,2mm. para potenciar el impacto de los perdigones,
es cierto que con estas recámaras sucede esto, pero también
es cierto que cuanto más cerrada es una recámara mayor
distorsión causa en el plomeo. La recámara más
utilizada es la de 18,4mm. que proporciona muy buenos resultados,
pero teniendo en cuenta que con 24grs. de perdigones el número
de estos se ha reducido notablemente y hay que aprovecharlos al
máximo, algunos fabricantes están incorporando, con
grandes resultados, recámaras de 18,5-18,6-18,7mm.de todas
formas no hace falta exagerar, con una recámara de 18,6mm.
se obtiene un plomeo casi perfecto y de la penetración y
de la potencia ya se encarga la munición que ha evolucionado
en gran medida, consiguiendo mantener incluso aumentar la velocidad
manteniendo o disminuyendo la presión de los cartuchos.
Para conseguir mantener el aprovechamiento debemos ayudarnos de
los chokes, no es lógico seguir utilizando chokes de 6 o
7 décimas, los mismos que se utilizaban cuando la munición
era de 32grs., desde entonces hemos perdido alrededor de 100 perdigones
en nuestros cartuchos, la única forma que tenemos para aprovechar
al máximo los perdigones actuales, evitando claros en el
plomeo, es reducir la abertura de los choques, hay que pensar en
chokes de 9 décimas para el primer disparo y 11 o 12 décimas
para el segundo.
La conjunción adecuada de estos dos elementos, recámara
y chokes, proporciona un muy buen plomeo sin perder el poder de
destrucción, el mayor inconveniente es el coste que puede
suponer el cambio de cañones o de escopeta, aunque os aseguro
que es una buena inversión.
Hasta el próximo consejo.

©
2010 Josep Bladas.Todos los derechos reservados
|
|